¿SOMOS LIBRES?

¿SOMOS LIBRES?

LA LIBERTAD: TEMA FUNDAMENTAL EN LA VIDA HUMANA

La palabra libertad, proviene del latín libertas y hace referencia a la condición del que es libre.

Alude a la situación o al estado de aquella persona que no es esclava ni prisionera y tiene la posibilidad de tomar decisiones y realizar cualquier acción que desee, sin estar determinada por una circunstancia externa.

¿Hasta qué punto nuestras decisiones profundas están por lo tanto libres de condicionamientos externos? ¿Apelando a algo profundo naciente, podría decirse que nace limpio de emociones y deseos, hechos significativos, contextos y circunstancias condicionantes?

Desde la filosofía y su evolución nos encontraremos con todo tipo de inclinaciones. Spinoza nos señala algo muy bello: desde su perspectiva, ·”El hombre no es libre, el hombre se hace libre”.

Diluyendo al determinismo de hechos y circunstancias, porque solo así el hombre puede cambiar de su condición de esclavo por el de un ser que deviene libre.

¿El libre albedrio es verdaderamente libre? Nuestras acciones acostumbran a estar determinadas por causas anteriores difíciles de modular.

En la medida en que elegimos conscientemente nuestras acciones, ¿podemos inferir que éstas han sido accionadas libremente?

Sartre razonaba, que “la libertad no es solo una capacidad, sino también una responsabilidad”, porque al elegir, estamos eligiendo no sólo para nosotros mismos, sino también para toda la humanidad. Señalaba que nuestras acciones tienen un impacto no solo para nosotros, sino también en el mundo.

¿Actuamos de manera autónoma sin restricciones internas o externas?

Zygmunt Bauman, señalaba que Nuestra libertad nunca es completa”

Para la psicología Humanista, las personas son fundamentalmente buenas por naturaleza, y tienden a experimentar un crecimiento óptimo, cuando especialmente durante la infancia se les proporcionan las condiciones adecuadas, es decir cuando se fomenta el sentido de competencia y amor propio.

El yo profundo entonces se orienta inherentemente al crecimiento y mejora personal, el concepto que entrelaza la maravilla de la autorrealización del ser humano.

Algunas características de la libertad:

  • Autonomía y determinación: Tomo decisiones conscientes y actúo según mis propias convicciones.
  • Conlleva responsabilidades, dado que tienen consecuencias; Implica actuar de manera consciente y respetuosa, hacia los demás reconociendo sus derechos y su dignidad.
  • Responsabilidad personal y respeto a los otros: reconocer que la propia libertad, no debe interferir con la de los demás.
  • Se opone a los sistemas de presión, coacción, manipulación, amenaza.
  • La libertad como valor, y derecho humano, fomenta otros valores como la diversidad, la tolerancia y la convivencia.

Nos encontramos muchas veces ante una paradoja, dado que libertad encarna como contrafigura a la coacción. El deber tiene un límite, el poder hacer, por el contrario, no tiene ninguno.  Como dice Byung- Chu, La libertad genera coacciones.” Enfermedades como el síndrome de estar quemado, son la expresión de una crisis profunda de la libertad.  Es un signo de que hoy la libertad se convierte por diferentes vías en otra forma de coacción donde el yo como proyecto que cree haberse liberado de coacciones externas, se somete a coacciones internas en muchas ocasiones desde una convicción que desecha el valor del inconsciente como modulador de nuestra íntima libertad, sobre todo cuando el nivel de conciencia es mínimo.

A través de la libertad interna nos desarrollamos y nos realizamos como seres humanos, porque  como dijo Noam Chomsky, “ Si no creemos en la libertad de expresión para la gente que despreciamos, no creemos en ella en absoluto”.

Aquí radica nuestro gran radar para discernir si somos en esencia libres, o si verdaderamente estamos condicionados dado que todos poseemos la misma capacidad para tomar decisiones y actuar y existen tantas posibilidades como infinito es el vasto espacio de la vida misma y de todos sus seres.

Para Fromm, padre de la psicología social, las personas ceden su libertad individual, ante el aislamiento y la soledad.

Las personas ceden su libertad individual, porque el miedo al aislamiento y la soledad es tan poderoso, que el hombre antes de volver a sentir esta angustia de abandono, cooperará con lo mas irracional, cediendo su libertad, adscribiéndose a ciertos grupos, al ser un antídoto para el aislamiento que mata.

Nos anclamos a sentimientos de seguridad y pertenencia, en cambio, si en el proceso de individuación, el libre albedrío se vive con angustia, la persona hará lo que sea para eludir ese sentido profundo de soledad.

En la psicología, la libertad se define como el poder de obrar o no obrar, de hacer algo o no hacerlo, de ejecutar acciones deliberadas. Es una facultad que radica en la razón y más inmediatamente, en la voluntad.

Desde este punto de vista, la libertad no es una facultad distinta de la voluntad, sino que está estrechamente relacionada con ella.

Como seres que nos creemos libres, y no lo somos tanto, puedes hacerte dos preguntas poderosas y reflexiona con honestidad profunda: ¿Qué o quien condiciona tu voluntad? ¿Es libre el libre albedrio?

El ser humano desde que nace es una criatura dependiente, en función a cómo sean las experiencias tempranas del desarrollo,  y por la plasticidad cerebral, se irán entretejiendo vivencias de impotencia, frustración, o sensación sentida de seguridad, amor incondicional y acogida, que serán los verdaderos sensores de libertad neurobiológica, y yo me atrevería a verbalizar entonces, ¿Quién puede asegurar estar libre de todo input que afecta directamente al ejercicio de nuestras libertades?

¿Hablamos? Cuando quieras te acompaño en tu viaje hacia tu libertad.

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